
Miro la ventana, la puerta, como todas las noches quizás esperando por una extraña razón que apareciera tu sombra en ellos, pero no es así...cierro los ojos y comienzo a pensar en la manera de verte, en el tiempo que me falta para que estés a mi lado, parece que el tiempo se detuviera cuando pienso en ti, como si degustara mi tormento saboreándolo segundo a segundo y alimentándose de él.
Solo pienso en el hecho de sucederme esto a mi y se que es algo inmaduro, pero no puedo evitarlo...
Noto como una lágrima incontrolada y sin esperarla resbala por mi mejilla, sigo pensando ¿cómo será cuando te vea? ¿cómo será el poder abrazarte, tocarte....besarte? estas preguntas solo acontecen a más lágrimas, más y más sin poder controlar la situación.
Decido dormirme, dejar de pensar en eso, o en un vano intento de dejar de llorar y con ello me siento tranquila, aliviada, quizás y solo quizás pueda esta noche soñar lo que en realidad tanto anhelo, pues se dice que en los sueños pasa cualquier cosa que se desee y yo lo que más deseo es poder estar contigo.