
Que alegría, que satisfacción recordar aquellos instantes, los cuales ahora no se hallan en ninguna parte. Que gozo y que tristeza al mismo tiempo el saber que pasarón pero que ahora ya no pasarán.
¡Ay amiga mia!, tu que no te has ido y que apareciste cuando todos se marcharon, cuando pensaba que no podía confiar en nadie, ahora amiga mía me disculpo por no haberte querido antes, tu que has conseguido que ahora nadie pueda hacerme daño...por ello amiga soledad...tu no te alejes...