
Usted mi señor, dueño omnipotente de mis sentimientos, mis emociones, mi esperanzas y anhelos, de mi vida entera, ha sido capaz de hacerme sentir aquel sentimiento que tenía olvidado y no creí recuperar, conocido por los amantes del romanticismo como amor, deseo, pasión.
Quisiera creer que lo que siento durará para siempre, que le tendré entre mis brazos hasta que nuestros latidos se apaguen al unísono para no tener que esperarle en la segunda etapa de nuestras vidas juntos.
Quisiera saber si realmente sientes lo mismo que yo, saber si su mente se detiene al escuchar mi voz, sus labios no encuentran la palabra exacta cuando me mira a los ojos o su piel se estremece al experimentar una de mis caricias. Saber si le es inevitable pensar en mi y su mente me lleva consigo.
Quisiera….